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La Mosca en la Pared

De Amor, Odio y Desconsuelo


Oder Yemal Santana / Estimado lector, el titulo de este escrito bien podría ser el epígrafe de una obra de García Márquez o de Isabel Allende, ciertamente. Si se imagina por un momento una historia de amor, donde en medio de innumerables vicisitudes y sinsabores, los protagonistas salen triunfantes para gozar de su amor eternamente, podríamos concluir que el titulo además de sugestivo, bien podría engalanar las páginas de la mejor novela romántica latinoamericana. Si además le damos ese sabor melancólico del México de antaño: pueblerino y mestizo, como esa preciosa artesanía narrativa de los cuentos de Bruno Traven, tendríamos sin duda una mejor obra literaria.
En el Chihuahua de hoy… ese chihuahua de los tiempos del Facebook, de amor y de sombras, donde el amor se esconde y se pierde entre los disvalores del individualismo y el utilitarismo, de la anomia producto de la falta de fe y confianza en la autoridad, donde los enamorados viajan por el mundo de la red, entre diálogos e imágenes desde un celular, y donde las palabras se cortan en sinsentidos que muchas veces sólo los jóvenes de ahora entienden. Ese chihuahua moderno, del red Bull, las “tachas” y el alcohol; de comunicación flash, donde se cuentan los secretos a kilómetros de distancia, pero al alcance de un “clic”; aquí es donde se entretejen nuestras historias.
Los personajes no tienen quizá las características que veríamos en las obras de un Alejo Carpentier: que circundan entre lo real y lo mágico, que alteran la realidad y nos embelesan en mundos de historia/ ficción.
En el Chihuahua de nuestros tiempos los personajes parecen una mentira, una mezcla convenenciera y cínica, donde la hipocresía y el miedo abundan, donde todo es posible y por lo tanto uno se subyuga por lo imposible. Donde la enamorada sacrifica el amor ante lo estable y cómodo, y donde la esperanza apenas pasa del día siguiente.
El varón de hoy se asemeja a aquel instintivo, descrito en las historias de Aguilera Malta, que “come viste y desviste”, y sólo piensa en el trabajo sea cual sea, como un requerimiento de su hombría, y a través del cual transita de un día a otro, no como insistía Lenin, en la extraordinaria importancia que tiene el interés de los trabajadores por los resultados y propósitos de su trabajo.
En esta nuestra historia, la vida es subversiva, aparece sin permiso, luego un huracán llega intempestivamente, de día o de noche y lo destroza todo, y luego se va, dejando tras de sí dolor y llanto. No obstante la vida sigue, como una lluvia intermitente y pertinaz que humedece la erosión del ambiente y reverdece los campos.
Las historias son como una canasta de cuentos donde lo exótico y surrealista se confunde con lo real, que a su vez se vuelve crudo; ya no hay magia ni esperanza al final del último capítulo, el clímax de la historia, o se vuelve eterno, o se devela antes de tiempo, dejándonos con una sensación de pérdida.
El amor no obstante circunda el ambiente, pero ¡es como un sueño!, un aroma imperceptible que llega furtivo y no alcanzamos a deleitar. El ambiente bizarro en cambio dura más que una noche, los ruidos de los perros callan para dejar su lugar a un concierto de plomo y chirridos de caucho quemado en el asfalto.
Nuestra historia es apenas una falsía fatalista, donde todo ocurre sin resistencia, donde al final de todo, entre la desesperanza y el odio que circunda los límites de la tragedia, aún queda espacio para el amor, al menos ese trastocado al que se refería el buen Gabo:

“Si alguien llama a tu puerta y todavía
te sobra tiempo para ser hermosa,
y cabe todo abril en una rosa,
y por la rosa se desangra el día…
Si aún la vida es verdad y el verso existe.
Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
abre, que es el amor amiga mía.”

Lo que faltaba, otro "independiente”


Oder Yemal Santana A.  / Ahora Pedro Ferriz de Con, empresario, por si creían que era coincidencia, periodista de ultraderecha, acomodaticio y por si fuera poco icono moral del TELETON, ha decidido lanzarse como INDEPENDIENTE.

Su estilo pendenciero lo ha llevado a enfrascarse en polémicas y pleitos con otros periodistas y políticos, lo cual si se analiza bien, es lo mejor que ha hecho, lo peor, sus ideas conservadoras y su dudosa moralidad, y no me refiero al hecho de tener una amante, sino al hecho de negarlo hasta el cansancio frente a los hechos que hablan por si solos, además, de mover miles de influencias para ocultar la agresión que su hijo hiciera a otro hombre a punta de navaja.

Ferriz de Con fue uno de los que le tendieron la celada a Aristegui, este tipo le negó a la cabina a Carmen argumentando que esta había violado el código de ética que el tantas veces violó. Además de todos son sabidas las calumnias que lanzara contra Julio Sherer.

Su participación en el TELETON lo descalifica en si mismo, lo liga a una empresa como TELEVISA que además de llevar a los Pinos a Peña Nieto, es sinónimo de corrupción y simulación. Eso sin contar con la implicación que tiene el TELETON con fraudes y enriquecimiento de Telerisa, quien deduce impuestos con las donaciones de la gente y reclama devoluciones de impuestos excedidos que por supuesto no regresa a los donantes. Esto lo sabe Ferriz de Con y poco le importa porque con mucho callan su silencio.

Ya basta de abaratar las candidaturas independientes, se requiere personas con altura ética y con autentica independencia moral y política!

La guerra de la droga y la experiencia china


Oder Yemal Santana/ Ahora que la Suprema Corte abrió el debate sobre la legalización de la mariguana, independientemente de que los diversos actores políticos y legislativos lo reconozcan o rechacen, esto ya está en el ojo público, y que bueno que fueron los magistrados quienes asumieron su papel con responsabilidad y ética legislativa, justamente ahí, donde los intereses partidistas y las posiciones personales de los diputados y senadores se habían impuesto para decir que ese tema jamás sería expuesto, tanto o más que el de la legalización del aborto, en las diferentes cámaras, al menos nadie quería correr el riesgo de ser el promotor de dicha iniciativa, salvo los perredistas quienes con facilidad promueven leyes progresistas pero, ante su insolvencia política y moral, sólo las pervierten y nulifican.

En el mundo varios países ya iniciaron con las reformas y leyes que permiten el consumo y la producción de la mariguana, apegados a sus propias circunstancias políticas, económicas y sociales, haciendo sus propios cálculos de riesgo. Pero en el mundo existe un antecedente de gran tamaño, al que pocos refieren por encontrarle pocas similitudes, pero que a mi ver, representa también, el mejor referente al que podemos nosotros acercarnos, “la experiencia China con el opio”

Cerca de 1,820 toneladas de Opio entraban a China cada año para 1836, y se decía que eran cerca de 15 millones de adictos. Este problema tenía consecuencias tremendas para la economía China, la moneda estaba totalmente devaluada, al igual que hoy el peso frente al dólar, pero lo más complicado era por un lado la enorme intoxicación de las gentes con Opio lo que daba pauta a que en el gobierno Imperial muchos se pronunciaran en contra del comercio y consumo del Opio y por otro el enorme problema que representaba el tráfico, la violencia que generaba y la gran corrupción que lo cobijaba.

Desde el siglo XVIII se había tratado de prohibir sin éxito, por lo que entre otras voces Hsü Nai-chi planteaba la necesidad de legalizar el comercio y consumo del Opio. Su propuesta no era muy distinta a la de los analistas de hoy en el sentido de que las prohibiciones no habían tenido gran efecto en el comercio y consumo del Opio, mientras que si habían generado corrupción y mafias, lo cual era mucho más negativo para el Imperio. 

Al igual que hoy, el gobierno era controlador, corrupto y déspota, y el emperador que un principio tolero la importación Inglesa del opio, con el fin de obtener importantes impuestos indirectos, finalmente rechazo cualquier intento por legalizarlo pronunciándose incluso por implantar la pena de muerte de los consumidores de Opio argumentando que la única forma de destruir ese comercio ilegal era eliminando de raíz el problema. 

Estaba claro para el imperio, que la guerra del Opio se ganaría aplicando mano firme a los contrabandistas (fueran nacionales o extranjeros) y ayudando a los consumidores a rehabilitarse, como hoy defienden los que se oponen a la legalización de la mariguana.

La diferencia con la realidad mexicana es que la decisión de combatir a los productores como a los distribuidores de opio, nacionales y extranjeros, particularmente ingleses, fue incorruptible y decidida, y tuvo una cabeza justo del tamaño de la obra, Lin Zexu. Hijo de un humilde miembro de la burocracia imperial. Este eligió la fuerza contra los comerciantes occidentales, confiscando toneladas de opio, para posteriormente ser destruido y arrestando y castigando a productores y distribuidores. Durante más de un mes, decenas de hombres mezclaron sal con opio para luego echarlo todo al mar. 

Lin Zexu incluso compone una oda dedicada precisamente al mar para pedir disculpas por ser contaminado con el opio incautado, demostrando así su mentalidad confuciana y la base moral de su decisión, y la importancia del concepto de armonía del todo. 

Hoy en día el trabajo de Lin Zexu es recordado y desde ese momento el 26 de junio es el Día Internacional, dedicado a él, es decir a la lucha contra el narcotráfico.

Volviendo a nuestro caso, no hay reglas correctas o incorrectas, lo importante es que al igual que Lin Zexu, se requiere primero una base moral, real y no simulada y retrograda que soporte el tamaño de la obra, y segundo, que sea cual sea, el combate frontal o la legalización, la tarea se haga, con decisión, con valentía y libre de corrupción. Lin Zexu en sólo un mes puso de rodillas a los productores y traficantes, aunque a final de cuentas China perdió la guerra y millones de chinos también. 

Finalmente otro hecho da corolario a esta similitud con China, Lin Zexu envió una carta a la reina Victoria advirtiéndole del daño que causaría el consumo del opio a millones de Chinos, ofreciéndole en cambio otras alternativas de comercio, pero principalmente, le cuestiona la doble moral inglesa, quien por un lado introduce el opio y su consumo en China y por otro decreta leyes duras para su prohibición en Inglaterra. Misma actitud cínica de los Estados Unidos quienes cuestionan el papel de México frente a las drogas y ellos miran hacia otro lado frente a su responsabilidad en el consumo y en el tráfico de armas que proveen a los grupos delincuenciales.

El debate pues apenas empieza.

La mosca en la Pared: ¿Tenemos que celebrar?


Oder Yemal Santana / Es penoso que haya personas que afirmen que hoy no hay nada que celebrar. Es claro que vivimos en una antidemocracia, en un país de gobiernos simulados y arbitrarios, de represiones brutales y de una economía sostenida con alfileres, pero dogmatizarse al grado de minimizar nuestra historia y de renegar de ella por no tener satisfechas nuestras expectativas presentes, es retrograda.

Cierto y coincido en lo discutible de festejar la llegada de un grupo de Españoles, italianos y portugueses bajo el mando de la Corona Española, a estas tierras sin nombre, de los efectos destructivos de toda Conquista, pero renegar de tal hecho es renegar de lo que somos. Estos que ahora se lamentan se sienten ultrajados como si ellos fueran aquellos primeros nativos, y no alcanzan a entender que muchos somos mezcla o consecuencia de aquel hecho. En mucho, nuestros antepasados fueron victimas y victimarios y en todo caso lo que una fecha como hoy nos recuerda es lo que somos y lo que tenemos por delante.

Un día como hoy, pero de 1864, Chihuahua era un bastión de la República, Juárez era perseguido por el Imperio de Maximiliano y los Chihuahuenses de entonces le abrieron las puertas no sólo a Juárez el individuo, sino a la Republica toda, muchos dieron sus vidas en ello, y decir hoy que esto no tiene importancia no solo es necio sino contra revolucionario.

Y Ahora bien, si la fundación de nuestra ciudad les parece también ocioso para conmemorar, seria bueno preguntar, ¿que si es digno para estos celebrar? A mi ver Chihuahua tiene mucho de que enorgullecerse, cultural e históricamente somos un pueblo ejemplar, y si una fecha del calendario es una ocasión para recordárnoslo, ¡yo si tengo hoy que celebrar!

La Mosca en la Pared


La mosca en la pared

LA VERDAD DISFRAZADA DEL SNTE

Oder Yemal Santana
Dicen que la verdad no existe, que es tan solo una ilusión, una aspiración ética. Lo cierto es que nadie puede a ciencia cierta tomarla con las manos y decirnos: “Aquí está, esta es la verdad única, auténtica e indivisible”. Esto no obstante no nos exime de responsabilidad, de compromiso, de culpa incluso, por no buscarla, por no dejarnos guiar por esa sensación de alivio y de descarga, de satisfacción.
El problema radica entonces en que la “verdad supuesta” no tiene una sola apariencia, se viste según las circunstancias, hay quien dice que por definición no existe una sola verdad, sino muchas, tantas como versiones de seres humanos, al menos de esos reproductores, esos que dicen ser los poseedores de LA VERDAD, que la imponen y la ofrecen sin garantía a sus reproducidos, quienes la reciben como la verdad única, como la verdad desnuda, como la verdad sin cortapisas, incuestionada.
Esa verdad es la que ofrece el SNTE; esa verdad es la que sostiene el mayor reproductor de ese instituto político, Alejandro Villarreal; esa verdad es a la que se rinden muchos trabajadores de SEECH, que la saben disfrazada, pero temen cuestionarla, temen cuestionar a quien la sostiene porque la historia del SNTE se ha construido de verdades disfrazadas, de simulaciones y mayormente de mentiras impuestas como verdades.
Alejandro Villarreal, líder de la Sección 8ª es uno de los más grandes simuladores, de los más grandes reproductores de la verdad disfrazada, de la verdad supuesta. Aparece vestido de indígena para la foto, pero se lava la mano luego de saludar a un Rarámuri, se luce ante las cámaras entregando juguetes a los hijos de los trabajadores para luego quitarles el sustento a los padres de estos por no rendirse a su voluntad. Villarreal escribe su propia historia por encargo, en libros a los que sólo debe ponerles su nombre, porque sabe, que nadie hablara nunca de él, nunca pasará a la historia por sus méritos, sino por el temor provocado en sus víctimas, por la verdad que se creo para sí y para aquellos quienes decidieron compartir su farsa.
La Verdad Sindical es tan falsa y tan obvia que Villarreal se ve grande ante Pedro Grullo, y si el segundo dejo la posteridad las “perogrulladas”, Villarreal podría dejar las Villarreadas, para definir lo obvio, la mentira obvia vendida como verdad desnuda, solo por golpe de autoridad.
Ahora mismo el SNTE despliega sus alas por todo los SEECH; amenaza, chantajea y reprime a quienes se atreven a cuestionarle, a ir contracorriente de la línea que marca “el charrismo”. El actual proceso electoral ha dejado de manifiesto que el sindicato no piensa desistir, no piensa perder años de prácticas corruptas y corruptoras. Acuden a los departamentos, se pasean por los pasillos a veces sin decir nada, dejando en claro que su sola presencia causa miedo. Algunos jefes de departamento, quienes se sostienen con alfileres, por haber sido puestos por anteriores dirigentes como Ezequiel Linares o Pablo Espinoza, ahora sirven obedientes a los lideres charros, con la esperanza de que esto les permita unos meses más de sobresueldos y compensaciones, o simplemente de esa sensación que les causa el poder de su puesto.
Las bases por otro lado, contrario a lo que se piensa, ¡No son cobardes! Hacen lo necesario para subsistir, cierran los ojos a veces, mienten en otras, se tapan los oídos para no escuchar; se tragan la verdad de sus líderes sindicales porque así se formaron, porque así mamaron e incluso muchos así nacieron en el servicio. No son cobardes porque serlo implica al menos una elección, pero muchos ni siquiera tienen esa posibilidad. Dudo que haya próxima una primavera para los Servicios Educativos del Estado de Chihuahua; dudo que pronto veamos un florecimiento de la conciencia y de la verdadera vocación de servicio, pero al menos, tengo la certeza de que en medio de los campos áridos del Sistema Educativo Estatal, existen pequeños indicios de un mejor mañana. Existen personas que en el presente proceso electoral están envalentonándose ante las mafias sindicales; personas que son íntegras, trabajadoras y que se interesan por el beneficio común antes que por el individual, personas que no se dejan intimidar y a las cuales les debemos al menos el derecho a ser escuchadas.

¡Ayotzinapa un crimen de Estado!


Ofer Yemal Santana A.

La masacre de estudiantes normalistas de Ayotzinapa no es un hecho aislado, tampoco es un acto de barbarie de la delincuencia organizada por sí misma. Lo de Ayotzinapa es una más de las agresiones de los gobernantes contra los gobernados. ¡Es un Crimen de Estado!, institucionalmente hablando, pero por sí mismo es un asesinato vil y rastrero de un gobernador y su séquito de cómplices y aduladores; que si bien ese gobierno -el de Guerrero- está absolutamente plagado de delincuentes, ni duda cabe, como tampoco quepa duda que no es el único gobierno infiltrado por cárteles y asociaciones delincuenciales de todo tipo. Con todo esto, lo ocurrido contra los normalistas es inaceptable e intolerable. Su origen puede tener como fecha el 12 de diciembre de 2011, cuando un grupo de normalistas plateaban en un pliego petitorio lo que en justicia les correspondía como ciudadanos de un Estado supuestamente democrático: la dignificación de sus instalaciones escolares y mayores recursos para su sostenimiento. La intolerancia de un gobernador provocó entonces la muerte de dos estudiantes, las primeras víctimas, pero lo ocurrido recientemente con los 40 normalistas desaparecidos y asesinados es el corolario de la infamia a la que nos hemos acostumbrado, esa no tiene fecha de inicio o plazo de término. Cuando a los estudiantes y a los jóvenes se les criminaliza es porque el propio Estado opresor se siente cimbrar, le atemoriza cualquier voz que se levante contra él.
Es triste cualquier pérdida, la de estos jóvenes no es menos, pero si es más, porque estaban en plenitud y estaban solos. Un país de millones de habitantes les dio la espalda, otros de sospechosas intenciones acostumbrados a protestar por todo, todo el tiempo abarataron la protesta, la inconformidad, hartaron a la sociedad civil que ya no sabe en quien creer, sospecha y duda de todos con razón. Estos jóvenes fueron las víctimas del Estado represor sí, pero también de los que han convertido la protesta en su modo de vida; en su negocio personal; en el peto con el cual pueden realizar casi cualquier desmán esperando no ser castigado amparándose en el noble pero gastado derecho de manifestación y asociación conferidos por los artículos 6o y 9no Constitucional.
Vivimos bajo un Estado represor, bajo una democracia simulada, y un terrorismo solapado por los Medios de Comunicación, pero también vivimos en medio de una Sociedad Civil, dispersa, incrédula y sí, también insensible, y cobarde, para ponerle todos los acentos. Vivimos cooptados por cárteles, tanto del narcotráfico como de la política, de izquierda como de derecha, facinerosos y corruptos. Estos jóvenes pagaron con sus vidas sus anhelos, su ingenuidad y su juventud. Creyeron en quien no debían y minimizaron los alcances de los asesinos que hoy mismo se encuentran del mismo lado, en ambos lados de la justicia.
Yo soy culpable también de esa masacre y me avergüenzo, y no busco expiación. Aquellos que no asuman su propia responsabilidad quizá vivan felices indiferentes, yo no, y ¡exijo se castigue a los culpables, y se investigue el actuar tanto de los cuerpos policiacos como del propio gobierno! ¡Que se investigue y se castigue cualquier responsabilidad del ayuntamiento de Iguala! y ¡Que los medios de comunicación asuman su deber de informar con veracidad y oportunidad sobre los hechos ocurridos y los que recién ocurran!, ¡Y que cese de una vez por todas la criminalización de los estudiantes por parte de los gobiernos federal y estatales!

De mis experiencias profesionales en el medio rural

Don Santos Solís era un hombre que conocí en Guadalupe y Calvo. El decía que siempre hay que dar gracias. Por todo agradecía, y antes de cada alimento nos hacia agradecer. Siempre empezaba conmigo por ser el maestro, me pedía que dijera algo, lo que fuera, para luego dar él un largo y sentido agradecimiento a Dios. Yo solía dar gracias por los alimentos, por cliché. Al menos creo que nunca fui hipócrita o falso, los alimentos son una verdadera bendición para quienes viven en condiciones de marginación y pobreza. No obstante las gracias como tales, nunca las sentí, lo reconozco; nunca he sido religioso y me incomodaba terriblemente dar gracias a un dios cuando a diario veía los trabajos que la gente hacia por tener algo que comer, sin intervenir en ello ninguna entidad divina, solo el sudor de su frente y las llagas de sus manos, pero lo hacia, por respeto y sin darme cuenta...por agradecimiento, a ellos, a la comunidad toda, que me daban alojamiento y alimentación y compartían su pobreza conmigo a cambio de enseñarles a escribir a sus hijos y varios de las madres y padres. No racionalizaba las gracias, solo lo hacia. Hoy con toda honestidad me encuentro agradeciendo, racionalmente sí, pero también emocionalmente. Estoy seguro que don Santos nunca creyó en la honestidad de mi agradecimiento, lo aceptaba porque era lo correcto. Espero que donde quiera que ahora esté, -seguramente ya falleció pues era un hombre muy mayor- se sentirá contento de que hoy de gracias nuevamente. El sabe que no soy creyente, y sabe que suelo racionalizar todo, hasta las gracias, pero también sabe que esas gracias son honestas, son sinceras, no sólo porque son lo correcto, sino porque agradecer lo hace correcto.

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La crisis de autoridad

Oder Yemal Santana

Hoy en día, cuando buscamos, en medio de múltiples conceptos filosóficos, sociológicos y jurídicos, razones que expliquen la crisis social que vivimos, un hecho se vuelve a mi juicio irrefutable, y es “la crisis de autoridad”.  Todas las autoridades, desde el padre de familia, el maestro, los líderes eclesiásticos, los políticos y los líderes sociales son duramente cuestionados por la sociedad. Esto no es difícil de entender; durante décadas vivimos bajo un régimen sino dictatorial, si fundado en la obediencia y las restricciones, donde la voluntad del presidente era ley, donde todas las instituciones estaban sujetas a éste de manera lineal. Su poder alcanzaba no solo a la política, sino a la educación y a la moral. La propia Iglesia católica  aún con sus restricciones era considerada la iglesia nacional, mientras que otras más eran amordazadas, insidiadas y perseguidas, tanto como los adversarios políticos eran vistos como enemigos del estado.
La política de estado era en sí la visión del presidente y su partido, él decía que se debía enseñar, que fe había que profesar y como se debía percibir la ciudadanía. Recientemente, con la ruptura del régimen de partido de Estado, muchas cosas cambiaron más allá de la dirección clasista del gobierno; surgió una nuevo tipo de sociedad; “la sociedad permisiva” fundada en el derecho y las libertades; y no es que la nueva sociedad mexicana fuera ya libre, justa y legal, no, pero al menos aspiracionalmente y en el discurso social, se vio la oportunidad para avanzar uno que dos pasos en ese sentido.
Al paso de algunos años, luego de tantos errores de los gobernantes; luego de tanta hipertrofia moral, de tanto paternalismo y represión, la sociedad apostó a la ley, y cuando esta falló, la autoridad quedó acéfala, la confusión y el descrédito a la norma y a la autoridad se han hecho patentes.
Según un analista, José Antonio Marina, debemos remitirnos a la historia, donde los antiguos romanos percibían la diferencia entre El PODER y AUTORIDAD como la coacción y la obediencia en el primero y  la demostración de calidad humana y respeto en el segundo, de hecho, asegura, hoy en día estos valores se siguen aplicando en el caso de aquellas personas que se destacan, como cuando se dice,  “Es una autoridad en la medicina”; es decir, que dicho reconocimiento se adquiere por mérito propio y valía.
En nuestro panorama, estos conceptos se han entremezclado creando una confusión tal que suenan a lo mismo, y  cuando en esencia se podría resumir como que la autoridad la tienen solo las instituciones como: la iglesia, la escuela, La constitución y otros cuerpos legales, etc. Y quienes dirigen esas instancias ejercen por lo tanto el poder emanado de ellas. El problema radica en que bajo esta lógica, las propias autoridades han desvirtuado la autoridad de las instituciones, reduciéndolas a entes vacíos carentes de valor.
Hoy en día pedir autoridad se ha reducido a pedir “Mano dura”, y eso sólo acrecienta más  la perversión del propio concepto, dejando entonces, la figura del poder en manos de los delincuentes que son quienes ejercen la coacción, infunden el temor y hacen sus propias leyes.
Es necesario pues, recuperar  el papel de la autoridad, tanto de quienes la ejercen como de las propias instituciones que encarnan lo mejor de la sociedad; pero debe quedar claro que no es por acto de magia como esto debe ocurrir sino por una voluntad social; esto no puede decretarse, debe aprenderse en la casa, la escuela, la iglesia, en la política, en las calles, practicando una cultura de la legalidad, con una conducta cívica y respetuosa, crítica y tolerante, de no ser así, esta lucha por ver en manos de quien está el poder nos llevará a la aniquilación.

¡Esto no es represión, es el Imperio de la Ley… o lo que es lo mismo "El Estado soy yo"!



Aquí y Ahora/Oder Yemal Santana

Una mujer mayor intentaba convencer con simples pero no menos válidos argumentos a funcionarios de gobierno. Un joven que luego sería detenido expresaba a gritos: mezcla de ira y llanto, su decepción por MEXICO: "México es una chingadera...las autoridades son una mierda".
Un chofer iracundo defendía a sus patrones, argumentando que todos éramos unos escandalosos, que la cosa no era tan grave, que pronto todo volvería a la normalidad, mientras  varios ciudadanos ofendidos amenazaban con bajarlo del camión. Otra mujer con su niño en brazos le pedía a los funcionarios quienes indolentes dialogaban entre sí, como si los ahí presentes no mereciéramos su atención, que llevaba dos horas esperando un camión, que resolvieran el problema. Los funcionarios por su parte ante la airada protesta se limitaban a expresar que nos debíamos retirar de la calle, que esta era pública, "pobre concepto de lo público". Con la cerrazón que caracteriza a este gobierno, una vez más se opone la arbitrariedad, el abuso del poder y la intolerancia, a la razón, que como en esta ocasión se expresa con la claridad del agua, con la nitidez que encerraban las palabras de un anciano, que a mi lado, durante minutos permaneció expectante y callado hasta que su sangre no pudo contenerse, y entonces explotó: su rostro se transfiguró y sus ojos se tiñeron de rojo, gritó su coraje pero también su decepción; su instinto dormido se despertó, su voz tomó una gravedad que aún sigo escuchando en mi cabeza: ¡Viva México, Muera el Vivebus, Muera Duarte!
Raymundo Romero saldría luego a declarar que se impuso la ley, amparándose quizá en el agrio concepto del “Imperio de la Ley” utilizado por los oligarcas y los dictadores para hacer su voluntad, bajo la consigna de“el Estado soy yo”, pero desconociendo, tal vez por libre elección, por el dogma priista de quien ha gobernado al país por décadas, que el imperio de la ley tiene otra definición, menos conveniente pero unos y a veces muy ambiciosa para otros, que es el de un acicate al abuso del poder, una oposición a las arbitrariedades y una justificación revolucionaria contra las tiranías.

La mosca en la pared - SOCIEDADES DE PADRES Y LAS CUOTAS ESCOLARES

Por Oder Yemal Santana A.

Apenas en el mes de Febrero el gobernador Cesar Duarte anunció a todos los vientos que en Chihuahua quedaban prohibidas las cuotas escolares, incluso a nivel nacional se dio cobertura a la importante noticia, al mismo tiempo a nivel federal también La Cámara de Diputados aprobaba una iniciativa para desaparecer las cuotas, e inclusive prácticamente elevaba a la categoría de delincuentes a quienes hicieran este cobro como una condicionante de inscripción, posteriormente el Senado también hizo lo propio y se sumó a esta nueva disposición. No obstante apenas 15 días después del sonado anuncio del gobernador Duarte, éste en voz del entonces secretario de educación Jorge Quintana se hizo para atrás ¡Así es!,  acomodó sus anteriores declaraciones, como si no hubieran sido suficientemente claras, argumentando que en realidad las cuotas se seguirían cobrando pero como una aportación voluntaria “a fuerzas”, es decir, que quedaba en manos de las Sociedades de Padres determinar la cantidad y la forma de cobró –incluyendo la obligatoriedad. Porque digo esto, porque al concederles el papel de autogestores “autorizados”, estos pueden tomar todas las medidas que consideren convenientes, tales como  impedir la inscripción a quienes no paguen, sin que la propia autoridad haga o quiera hacer algo, además queda poco claro la pena para aquella persona o institución que falte a la disposición federal y cobre cuotas ya que Artículo 215 Bis adicionado al Código Penal Federal sólo establece multas de uno a 300 días de salario mínimo vigente en el Distrito Federal a quien incurra en dicha falta, lo cual en sí mismo no disuade a las escuelas ya que las multas están muy por debajo de los beneficios que obtienen por vía del cobro, y además no establece que además del cobro deban regresar las cuotas, además tampoco queda claro el criterio con que se determinará si una escuela pagará un día de salario o 300.
Por otra parte, al quedar las cuotas bajo el amparo de las Sociedad de Padres y no de las escuelas, éstas últimas quedan exentas de castigo, y en todo caso se sugiere que fueron los propios padres de familia quienes se autoimpusieron la misma.
· Las Sociedad de padres en México están fundadas en el artículo 89, fracción I, de la Constitución de este país y con fundamento en los artículos 38 de la ley orgánica de la Administración Pública Federal, 14, 15, 52, 53,54, 55, y 56 de la Ley Federal de Educación, y a partir también de los Consejos de participación social mediante el acuerdo acuerdo numero 535 por el que se emiten los lineamientos generales para la operación de los consejos escolares de participación social que entre sus funciones se encuentran propiciará la colaboración entre las madres y padres de familia o tutores y sus asociaciones con el resto de la comunidad educativa para organizar acciones que tengan por promover el mejoramiento de la infraestructura y participar en la aplicación de las cooperaciones en numerario, bienes y servicios que las asociaciones hagan al establecimiento escolar. Es decir que son instancias reguladas y reconocidas jurídicamente y detalladas sus funciones, no obstante ni dichas sociedades ni los consejos de participación social son hoy en día organismos verdaderamente democráticos y representantes de la voz de los padres de familia y de la comunidad escolar; los enormes agujeros y perversiones en su elección la hacen de echo en una de las sociedades más espurias del aparato educativo, sirven directamente a los propósitos de los directivos quienes ejercen el verdadero control
de estas. En la mayoría de los casos la elección de las mesas directivas se hacen mediante convocatorias amañadas, en reuniones casi secretas donde apenas un puñado de padres de familia asisten, ya sea por no especificarse el motivo de la convocatoria, como por hacerse en horas poco accesibles a los padres trabajadores, sin previo aviso como para que estos ajusten su agenda o incluso, valiéndose de la mala cultura de muchos padres de participar poco o nada en las actividades escolares, en cuyo caso, aun así, esto puede legitimar a las mesas directivas electas, más no validarlas como intermediarias o voceras de los padres lo cual se ha visto en repetidas ocasiones cuando surgen problemas escolares.
En tal sentido dejar en manos de Las Sociedades de Padres las cuotas escolares es tanto como dejarlas en manos de los directores, pero sin responsabilidad para éstos.
En todo caso es imprescindible que se regule la conformación de estas mesas directivas con mecanismos de elección más estrictos y que se redefinan las funciones y obligaciones de las mismas; que las elecciones sólo sean válidas cuando esté presente el 50 por ciento más uno de los padres de familia reales de la escuela y no sólo de quienes regularmente asisten a las reuniones, además es necesario que estas asociaciones se autonomicen ya que no pueden quedar reducidas a simples comparsas de los directivos, ocupándose sólo de reunir fondos para infraestructura escolar y organizar festejos. Tanto en los lineamientos generales de las Asociaciones de Padres como de los Consejos de Participación Social, se establece que la función de estos va más allá de sólo asistir a los directivos, sino proponer alternativas que permitan mejorar las relaciones escolares, y académicas; es decir, que los padres de familia puedan opinar en asuntos académicos según lo establece la propia Constitución, la Ley General de Educación y otras normativas federales como locales. Asimismo coordinarse, que no sumarse, a iniciativas que permitan la mejora de salud, física y académica de los alumnos, además de colaborar y representar a los padres de familia en asuntos que tengan que ver con las relaciones dentro de la escuela entre todos los actores, algo de lo que hoy en día quedan excluidos, ya que muchos directores prefieren tenerlos fuera de estos asuntos.
Finalmente si bien los directivos de las escuelas pueden escudarse detrás de las Sociedades de Padres para el cobro de cuotas, la sola exigencia de la Constitución en torno a la gratuidad de la educación básica, es un factor que infiere responsabilidad a estos directivos ya que si en su escuela, se impide a algún alumno estudiar por falta de pago de cuota, se estará infringiendo la propia Constitución y en tal caso, los directivos como los padres de familia  asociados a estos deben ser reprendidos, no sólo con lo dispuesto en la Ley General de Educación sino a la propia Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos del Estado de Chihuahua, la cual en su Art. 7 pena a quienes violen grave o sistemáticamente los derechos y garantías individuales, y obliga abstenerse decualquier acto u omisión que cause la suspensión o deficiencia de su servicio y observar respeto y subordinación a sus superiores jerárquicos, cumpliendo las disposiciones que éstos dicten, en el ejercicio de sus atribuciones, esto en el entendido de la orden expresa del Gobernador de no impedir la inscripción de los alumnos por falta de pago.

Finalmente, dado que esta ley debe quedar sujeta a la intervención de los Congresos Estatales, es imprescindible que estos asuman su papel y llamen a cuentas a las autoridades educativas y directivos que por negligencia o dolo estén faltando a esta norma y en su caso se les apliquen las penas correspondientes.
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